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DOMINGO II "A" - Potosí 15/01/23

Is 49,3-6: Yo te destino a ser luz de las naciones...

Sal 39: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

1Cor 1,1-3. han sido santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos

Jn 1,29-34: Yo he visto y doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios

En la 1a Lectura es Dios quien "destina a su servidor a ser luz de las naciones para que lleve su salvación...". En la 2a, todos los bautizados "en Cristo Jesús, estamos llamados a ser santos". En el Evangelio, la santidad de Jesús ha de ser testimoniada tal como lo hace Juan: "Yo he visto y doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios". Son, básicamente, 3 los aspectos que conviene recordar.


1. Llamados a ser santos. Solemos decir a veces que "la santidad es para los curas, monjas, beatos, beatas, viejitas, cofrades, etc.". Incluso decimos, de quien no se casa pronto: "va a tener que dedicarse a vestir santos", "la fulana de tal está como un pan que no se vende" o "cuidado con las telarañas". O, finalmente, como mi compañero de colegio me dijo: "Yo y Judiht parecemos más que esposos. Desnudos caminamos en mi habitación. Para mi eso del infierno es poco. Yo merecería algo mucho más que eso como castigo". No, así no puede ser nuestra vida.

La santidad ha de ser nuestra máxima aspiración, porque"Dios es santo" y porque "somos descendientes de un pueblo de santos". No hay vuelta que dar.

2. Llamados a ser luz. ¿Luz para quienes? Para los nuestros, colegas, conocidos, familiares, amigos/as.

En tal sentido, hemos de ser ejemplos de vida con nuestras acciones y palabras de cada día. Puedes ser ejemplo de caridad, paz, santidad, profesional, político, autoridad, educador, servicio, trabajo, optimismo, heroísmo, entrega, generosidad, etc. Entonces, tu vida iluminará la vida de otros.

3. Llamados a dar testimonio del Hijo de Dios. Estamos en esta vida para comunicar nuestra fe: la fe en Dios, la fe en el Hijo de Dios, la fe en que en María Santísima "todos somos hijos".

La gente nos puede decir de todo, pero es porque no conocen nuestra fe. Ellos son del mundo. En cambio, nosotros, "vivimos en el mundo, pero no somos del mundo".

Si alguna vez se encuentran con estos libritos de Carlos Vallés: "Testigos de la vida: un libro para mayores y para los que lo serán" y "Testigos de Cristo en un mundo nuevo". Léanlos.

Son libritos que os ayudarán en vuestro progreso de ser mejores personas y mejores creyentes. Allí verán que tenemos tantas oportunidades para dar testimonio del Hijo de Dios a todas las generaciones humanas.

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